Durante años he sentido que, en el mundo del perfume, parecía que para ser una auténtica gótica tenías que oler obligatoriamente a dos cosas: o a incienso litúrgico que te raspa la garganta, o a un pachulí terroso tan denso que espantaba a cualquiera a tu alrededor. Y si querías algo dulce pero con misterio, las opciones que había eran difíciles de conseguir (y caras).
Y oye, a mí me fascina la atmósfera de una cripta tanto como a la que más, pero seamos sinceras: amar la literatura de terror, el gothic metal y el negro riguroso no significa que tengamos que renunciar a la calidez de un café (y eso que yo bebo té) recién tostado, a la canela de repostería rústica, a la vainilla con toffee caliente o a las violetas azucaradas.
No veo nada de contradictorio en ello. Es más, son olores muchas veces asociados al otoño y a la Spooky Season, o al romanticismo melancólico. Y, para mí, eso es gótico a su manera.
De hecho, en la perfumería hay una corriente estética, tan underground como fascinante, conocida como Gothic Gourmand (o Goth Gourmand, Dark Gourmand, etc): aromas comestibles, deliciosos y reconfortantes, pero construidos sobre cimientos de sombra, maderas, resinas y humo.
Dentro de la alta perfumería y las casas nicho existen creaciones extraordinarias que exploran esta narrativa: desde los cafés con chocolate negro y ron de Black Phantom de Kilian o las cerezas licorosas y ahumadas de Lost Cherry y Cherry Smoke de Tom Ford, pasando por bombas densas de caramelo tostado, ron añejo y oud como Van Py Rhum de Lorenzo Pazzaglia, hasta los inciensos de piedra helada y catedral gótica de Filippo Sorcinelli o propuestas conceptuales extremas como Spinal Fluid de Ataraxia Perfumery y las rarezas de Etat Libre d’Orange o Toskovat’.
Son piezas de colección fascinantes y, si te las puedes permitir, son una opción increíble. Sin embargo, suelen suponer una inversión importante y muchas de ellas son difíciles de encontrar, por lo que construir una colección completa basada solo en ellas no es muy sencillo.
Por eso lo interesante de este mundo es que el universo Gothic Gourmand no depende de un único camino: a través del layering (la superposición en capas), se puede experimentar perfectamente con opciones muy accesibles.
De hecho, yo misma utilizo mayoritariamente perfumes low cost o de precios medios. Y, en mi tocador, he ido construyendo con el tiempo un auténtico laboratorio alquímico, demostrando que se pueden lograr acordes oscuros, duraderos y con muchísima presencia sin necesidad de hacer desembolsos desorbitados.
No, no soy una experta en perfumería ni pretendo sentar cátedra (creo que en internet hay creadores especializados en la materia y con mucho conocimiento, mejores que yo para algo así). Y esto no es un post académico: esto es simplemente una entrada personal porque hoy me apetecía abrir mi grimorio de fórmulas para compartir cinco de las mezclas que más utilizo en mi día a día.
Mi despensa de cabecera
En mi tocador la columna vertebral de mis combinaciones oscuras se sostiene sobre estos 12 frascos:
- Paranoia (Flor de Mayo): De la colección Fragancias Oníricas, creada en colaboración con Adrián Carrera (@dyanbay). Abre con una compota densa de cereza oscura y frambuesa licorosa, con un centro de praliné y rosas, sobre una base de maderas sagrada como el palo santo, resinas cálidas y haba tonka.
- Cinnamour (Flor de Mayo): De la colección Delizia, también firmada junto a Adrián Carrera. Canela pura y envolvente, mantequilla caliente, y vainilla de repostería rústica. Para mí, tiene un punto especiado y oscuro a pesar de ser a la vez goloso.
- Fragancia de Hada (Saurom): La colonia oficial de la banda de folk metal, con un ADN olfativo que recuerda a Good Girl de Carolina Herrera por su combinación de haba tonka dulce, almendra tostada, cacao, nardos, jazmin sambac y un fondo sutil de café. A mí me huele como a una taza de café moka sobre el tocón de un alemendro en un bosque de flores blancas.
- Wednesday Addams: Fabricada por Air-Val International. Su mezcla de café espresso negro amargo y madera de cedro, con toques pimienta rosa, jazmín y azahar, tiene un carácter oscuro que recuerda al Black Opium de Yves Saint Laurent. Para mí, tiene un punto a licor de café y se me antoja un aroma muy baby bat.
- Amber Latte (Golden Luxe Elixir): Una crema espesa de caramelo láctico, toffee caliente y nata avainillada que recuerda un poco al Bianco Latte de Giardini di Toscana, pero que puede encontrarse en Druni a un precio muy económico, y que tiene además notas de almizcle, ambar y jazmín. A veces lo sustituyo por Delirium (Francias Oníricas de Flor de Mayo), que también homenajea a este tipo de perfumes lactónicos y dulces.
- Tulipán Negro Sweet Violeta: De su línea Gourmand Intensity. Recrea el aroma tradicional de los caramelos de violeta de Madrid empolvados con azúcar glass. Huele delicioso, pero el problema es que por sí sola dura poco al ser una colonia «de supermercado». Estoy buscando alguna alternativa, pero los demás perfumes de violetas que he ido encontrando son más florales o mezclan aromas, y yo busco este olor dulce y goloso como protagonista de la fórmula.
- Red Zara Sweet Temptation: Una composición dulce y envolvente de azúcar quemado, amberwood, haba tonka y vainilla cremosa. Funciona como un fijador expansivo que proyecta notas pesadas a gran distancia. Fue uno de mis primeros perfumes gourmand.
- Zara Suede Petals: Textura de piel de ante aterciopelada, cuero suave, violeta empolvada, gardenia y un fondo sutil de caramelo. A mí me huele como a pétalos secándose en un manto de terciopelo.
- Encre Noire (Lalique ): Creación de Nathalie Lorson basada en vetiver, ciprés y tinta china, con un punto de maderas y azmicle que lo han convertido en un perfume de culto en las comunidades góticas de internet. Para mí, huele tierra negra de camposanto empapada por la lluvia, musgo de lápida y bosque oscuro. Cero dulzor.
- Victorio & Lucchino Flor Salvaje: Una propuesta botánica centrada en el frescor del rocío matinal frío, tallos verdes cortados y flores de campo silvestres. Yo le percibo un punto como a bouquet foral de ninfa, con un punto de relente.
- Strawbaby (Flor de Mayo): Otro perfume más de la colección Delizia, que en este caso abre con una fresa ácida gracias a acompañar la nota jugosa de esta fruta con el punto cítrico de la nectarina y el limón, para después envolverse en una nube azucarada y reposar en un fondo almizclado de vainilla. A mí me huele a una golosina atrevida, a tentación aparentemente inocente pero peligrosa y adictiva, con un punto sanguino camuflado por la dulzura gourmand.
Mis 5 Elíxires Insignia
Estas cinco combinaciones representan cinco estados de ánimo y arquetipos oscuros completamente distintos para vestir según la ocasión.
1. Dulce del Bosque Prohibido (Mi Perfume Firma)
- El perfil: Versátil | Místico | Floral Frutal| Gourmand
- Orden estricto de aplicación:
1º Paranoia (Flor de Mayo) → 2º Cinnamour (Flor de Mayo) → 3º Fragancia de Hada (Saurom)
Es mi aroma fetiche, el que más me define y mi seña de identidad cuando salgo en el día a día.
La base esotérica de palo santo y cereza licorosa de Paranoia asienta un lecho amaderado y profundo sobre la piel. Encima cae la masa horneada con canela de Cinnamour, envolviendo la fruta roja en un pastel rústico tibio. Para rematar, Fragancia de Hada corona el conjunto con su manto carnal de haba tonka, almendra tostada y nardos nocturnos.
- A qué huele: A una ofrenda dulce horneada a fuego lento en la chimenea de una cabaña de bruja oculta en la espesura de un bosque oscuro. Huele a tarta rústica de cerezas negras y canela hecha a la leña, bañada en licor de flores silvestres y virutas de chocolate amargo. Cálido, denso y dulce, como un pecado de gula.
2. El Altar de las Violetas y Cerezas Cristalizadas
- El perfil: Aristocrático | Místico | Diurno | Molecular
- Orden estricto de aplicación:
1º Paranoia (Flor de Mayo) → 2º Red Sweet Temptation (Zara) → 3º Sweet Violeta (Tulipán Negro)
Un homenaje a los tocadores victorianos de madera noble. La cereza oscura y el palo santo de Paranoia se expanden gracias al amberwood y el azúcar quemado de Red Sweet Temptation, que le aporta una gran fijación. En la cima caen los caramelos de violeta empolvados de Sweet Violeta.
- A qué huele: Al tocador polvoriento que perteneció a una dama de tiempos antiguos, sobre el que reposan flores y musgo seco de otra época. Un acorde morado de violeta confitada y cereza madura suspendido sobre una nube de azúcar tostado caliente y cae encima de la madera sagrada. Femenino, aristocrático y con una estela imponente (a pesar de que las violetas no duran tanto como me gustaría).
3. Capuchino Oscuro del Bosque Prohibido
- El perfil: Invernal | Profundo | Café | Láctico Cremoso
- Orden estricto de aplicación:
1º Wednesday (Air-Val) → 2º Amber Latte (Golden Luxe) → 3º Fragancia de Hada (Saurom)
Pensado para tardes de lluvia, lectura y cafeterías antiguas. El espresso amargo y el cedro seco de Wednesday crean un ancla oscura y sobria. Amber Latte arropa ese amargor con una crema espesa de vainilla caramelizada, mientras Fragancia de Hada aporta su matiz sutil de café con almendras y cacao. Las flores blancas de los tres perfumes (jazmín, nardos, azahar) se abrazan entre sí.
- A qué huele: A un café de especialidad de grano negro tostado cubierto por una capa generosa de crema de toffee, servido en una taza humeante sobre una mesa de madera centenaria en la que reposan flores blancas secándose lentamente. Amargo, tostado y reconfortante.
4. El Baño de Sangre de la Condesa Báthory
- El perfil: Vampírico | Estela Nuclear | Frutal | Gourmand
- Orden estricto de aplicación:
1º Encre Noire (Lalique) → 2º Paranoia (Flor de Mayo) → 3º Strawbaby (Flor de Mayo)
Mi acorde hemático por excelencia. La tinta fría, las raíces húmedas y el ciprés de Encre Noire aportan ese regusto mineral que recuerda al hierro. La cereza oscura y el palo santo de Paranoia inyectan calor corporal denso, mientras la fresa ácida de Strawbaby aporta el brillo carmesí de la fruta recién cortada.
- A qué huele: A los aposentos de piedra de un castillo oscuro en pleno invierno: frutos rojos macerados en licor sanguino, sobre terciopelo granate, piel tibia, rosas almizcladas venenosas y la humedad helada de la piedra de fondo. Un aroma visceral, seductor y puramente vampírico.
5. El Ramo de Flores Silvestres de la Novia Cadáver
- El perfil: Espectral | Fúnebre | Botánico Húmedo | Floral
- Orden estricto de aplicación:
1º Encre Noire (Lalique) → 2º Flor Salvaje (Victorio & Lucchino) → 3º Sweet Violeta (Tulipán Negro)
La pieza más melancólica de mi tocador. La tierra empapada de camposanto y el ciprés de Encre Noire enfrían la bruma botánica, los tallos verdes rotos y el rocío de flores silvestres de Flor Salvaje, sellados por la dulzura de las violetas.
- A qué huele: A un ramo de flores campestres recogidas de camino al panteón y depositadas sobre una lápida húmeda bajo la niebla. Huele a tierra empapada tras la tormenta, savia verde y la escarcha dulce de flores marchitas. Triste, bello y fantasmal.
Cómo construir tus propias pócimas: La ciencia del peso en piel
Si te apetece experimentar en casa con lo que ya tengas en tu estantería, no hace falta que sigas mis recetas al pie de la letra. Solo necesitas tener en mente un principio sencillo de química práctica: la densidad de las notas y el tiempo de evaporación.
Como norma general, lo más denso, pesado y oscuro siempre debe aplicarse primero (1º) para que haga de cimiento en la piel:
- Maderas pesadas, tierra y resinas van en la base: El palo santo, el ciprés, el cedro o el vetiver fúnebre son notas lentas que necesitan el calor de la piel para fijarse. Si las pulverizas al final, taparán todo lo demás como una manta pesada.
- Cremas espesas y texturas de piel: Si vas a usar una base de ante empolvado (Suede Petals) o acordes lechosos muy densos (toffee caliente, nata espesa, caramelo), aplícalos también en las primeras capas para que actúen como un lienzo acolchado sobre el que descansará el resto.
- Los fijadores en el centro: Si quieres que la fragancia no se quede a ras de piel y proyecte a buena distancia, un perfume con fijación (como Red Sweet Temptation) en el corazón de la mezcla actúa como un trampolín que eleva las notas oscuras hacia el aire.
- Lo volátil y etéreo siempre en la cima: Las frutas ácidas, el azúcar glas empolvado, las flores silvestres acuáticas o las notas chispeantes se evaporan antes. Al colocarlas como último paso, flotan como un velo en el aire sin que las maderas ni las cremas las asfixien. De hecho, puedes rociarlas también sobre la ropa.
- Otra opción es que pulverices cada perfume en zonas distintas del cuerpo.
- Mezclar los perfumes en un atomizador para bolso probablemente no logre el mismo resultado, pero procura seguir el orden y poner más cantidad de los aromas más volátiles o cuya presencia quieras resaltar.
- Usar crema corporal con un aroma neutro o de la misma familia olfativa que las notas protagonistas de vuestro perfume ayudará a fijar la duración. También puedes usar una bruma corporal de aroma compatible para el resto del cuerpo o para la ropa.
- No frotes las muñecas: eso solo hace que se vaya el olor de las notas más superficiales.
- No te dejes influir por clasificaciones como «masculino o femenino», porque los perfumes son unisex: lo que importa es que te gusten.
- No compres perfumes a ciegas, a no ser que estés mentalizado para asumir que tal vez no te gusten: la percepción de los olores es algo muy personal.
Me encantaría saber si por aquí sois de los que os gusta jugar a la alquimia combinando frascos o si preferís la seguridad de una sola botella. Y si tuvierais que habitar uno solo de estos cinco mundos para salir a la calle esta noche, ¿cuál elegiríais: la cabaña de la bruja en el bosque, el café amargo de biblioteca o el ramo de la novia cadáver?





