‘El Monje’ de Matthew G. Lewis: Hipocresía, tentación y el escándalo gótico que un chaval de 19 años desató en 1796

Imagina tener 19 años y escribir en solo diez semanas una novela tan macabra, erótica y escandalosa que obligó a censurarla en media Europa. Esta es la obra que llevó el terror gótico al extremo entre criptas, pactos demoníacos y la doble moral eclesiástica.

Poneos en situación por un momento: tenéis 19 años, estáis en 1794 trabajando como agregados diplomáticos en La Haya, os aburrís mortalmente en las tardes de lluvia y decidís escribir una novela para pasar el rato.

En apenas diez semanas, parís un manuscrito tan brutal, retorcido, erótico y blasfemo que, al publicarse un par de años después, escandaliza hasta la médula a la puritana sociedad británica, provoca que os denuncien ante los tribunales y obliga al mismísimo Parlamento a debatir si la obra atenta contra la salud mental del país.

Eso fue exactamente lo que hizo Matthew Gregory Lewis con El Monje (1796).

Y sinceramente… saber que un chaval que aún no tenía ni la veintena escribió semejante obra maestra me hace sentir una absoluta irrelevante de la vida.

Porque, dejémoslo claro: de todos los clásicos de la literatura gótica, no hay absolutamente ningún libro que maneje el drama, los giros desquiciados y el salseo turbio con el descaro con el que lo hace El Monje.

Yo la he leído en varias ocasiones a lo largo de los años y siempre acabo rendida ante su grandeza.

La telenovela gótica definitiva

Cuando la gente que no está metida en el mundillo piensa en el gótico del siglo XVIII, suele imaginar damiselas en camisón huyendo por castillos en ruinas con candelabros en la mano. Lewis llevó ese imaginario más allá.

  • Pasadizos subterráneos claustrofóbicos y criptas repletas de huesos descompuestos.
  • Hechicería, pactos y magia, que se van descubriendo poco a pco.
  • La aparición de espectros legendarios (como la inolvidable Monja Sangrienta o el Judío Errante).
  • Relaciones prohibidas, enredos pasionales y venganzas familiares cruzadas.

Es una historia con estructura de matrioska (novela enmarcada), donde cada subtrama te arrastra a un conflicto moral más oscuro que el anterior. Lewis construyó una auténtica montaña rusa donde es imposible aburrirse.

Tres preguntas incómodas

Bajo todo el despliegue de sustos, pasiones desatadas y conventos siniestros, el corazón de la novela es un descenso a los infiernos en toda regla.

Ambrosio, un monje admirado por todo Madrid por su santidad intachable y su oratoria impecable, cree ser inmune al pecado. Pero en cuanto la tentación llama a su puerta camuflada de devoción, su máscara de pureza se hace trizas.

Sin hacer spoilers a quienes todavía no lo hayáis leído, la novela plantea tres dilemas demoledores:

1. ¿De dónde nace realmente la fe de una persona?

Para mucha gente, la espiritualidad es sincera y nace del corazón. Pero hay quienes utilizan la religión como una máscara para ocultar una naturaleza mucho más podrida. Otros se aferran a ella por puro terror al castigo, o por la embriagadora sensación de superioridad moral que les da juzgar al resto de los mortales desde un púlpito. El caso de El Monje es el retrato perfecto de cómo la vanidad espiritual es el peor de los venenos.

2. ¿Quién es verdaderamente capaz de resistir la tentación?

Tendemos a creernos de piedra y a jurar que jamás cruzaríamos ciertas líneas rojas… hasta que nos ponen delante el cebo exacto. Y cuando caemos, ¿de quién es la culpa? ¿De quien tienta o de quien no sabe frenar? ¿Existe realmente el libre albedrío o somos marionetas de nuestros impulsos más viscerales?

3. ¿Qué precio estás dispuesto a pagar por lo que más deseas?

Este es el gran tema angular de la literatura oscura: lo vemos en Fausto, en el Jekyll & Hyde de Stevenson, en el pacto de Dorian Gray frente al lienzo y, de forma cruda y sin vaselina, en El Monje. Cuando la ambición y la lujuria te ciegan, el alma es lo primero que pones sobre la mesa de negociación.

Mi balance en Goodreads: ¿Por qué es un 5 estrellas indiscutible?

Redondo. No será el clásico gótico más conocido por el gran público, pero sí es, para mí, absolutamente imprescindible.

Una novela que, a pesar de tener impregnada la mentalidad de su tiempo, también se adelantaba a su época en ciertos conceptos. Intercala elementos propios del terror y el misterio con los dramas y enredos humanos, las relaciones y una fuerte crítica a la hipocresía de algunos miembros de ciertas instituciones eclesiásticas. Además, tiene varios giros de trama que no se ven venir y un final que no decepciona en absoluto.

Y es que ese clímax… pocas veces un desenlace de hace más de dos siglos te deja con la mandíbula en el suelo y una sonrisa macabra en los labios.

Mi canción sobre ‘El Monje’

Cuando empecé a dar forma a mi proyecto musical, sabía que el derrumbe psicológico y moral de El Monje tenía que convertirse en canción, con esa sensación de perder el control y transitar la frontera en la que la fe deja paso al delirio y el orgullo sella la propia condena.

Una pregunta ante el confesionario…

¿Conocías la historia del escándalo que armó este muchacho de 19 años o creías que los clásicos del siglo XVIII eran aburridos y estirados?

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